Las culebras invasoras extinguen los reptiles exclusivos de Gran Canaria en las zonas donde se expanden

No vivimos en un archipiélago cualquiera. Las islas Canarias no son sólo conocidas por ser un estupendo destino turístico que permite el disfrute de un buen clima y playas durante prácticamente todo el año. Algo que hace verdaderamente singular a este archipiélago es la naturaleza que alberga, que es única en el mundo. Muchos de los ecosistemas de Canarias son exclusivos del archipiélago, así como lo son un enorme número de especies endémicas que sólo viven aquí y en ningún otro lugar del planeta. Sin embargo, los canarios tenemos en general poca conciencia de este valor del archipiélago, porque de conocerlo y amarlo, debería ser un orgullo y demandaríamos muchos esfuerzos para protegerlo. Y precisamente porque lo que no se conoce no se valora, la naturaleza de las islas ha sufrido una enorme destrucción en las últimas décadas, lo que está conllevando la extinción de especies exclusivas. Este problema se ve agravado por la suelta o liberación en el medio natural de mascotas exóticas que siguen llevando a cabo algunos habitantes de las islas, lo que suma una enorme amenaza para las especies insulares.

Este es precisamente el caso de la culebra real de California, invasora en la isla de Gran Canaria. Aparece en el medio natural de la isla en el año 1998 y a pesar de los esfuerzos y recursos que desde 2009 han destinado el Gobierno de Canarias y el Cabildo de Gran Canaria para controlar su expansión, la especie sigue expandiéndose exponencialmente y ha llegado a capturarse también en otras islas del archipiélago. Este depredador invasor se alimenta principalmente de reptiles endémicos, además de consumir roedores introducidos como los ratones y ratas. Sin embargo, es recientemente cuando un equipo de científicos del IPNA-CSIC ha descubierto que las serpientes se alimentan de estos reptiles hasta prácticamente exterminarlos del medio natural de Gran Canaria. Mientras las culebras prácticamente extinguen a los lagartos gigante de Gran Canaria en las zonas que invade (desaparece el 99 % de los individuos), las lisas de Gran Canaria disminuyen su número en más de un 80 % y los perenquenes de Boettger reduce su población a la mitad.

El resultado de este trabajo, publicado en la prestigiosa revista internacional Proceedings of the Royal Society B: Biological Sciences, pone claramente de manifiesto que el impacto ecológico que causa esta culebra invasora es enorme y, desgraciadamente, irreversible si no lograra atajarse esta invasión. Y la desaparición de estos reptiles de los ecosistemas de Gran Canaria conllevará nuevos problemas. Estas tres especies tienen un papel ecológico fundamental en la naturaleza de las islas porque algunas de ellas, como los lagartos, son claves en la reproducción de las plantas y todas ellas participan en mantener el equilibrio demográfico de los invertebrados en los ecosistemas canarios. Y en la naturaleza, cuando se pierde una especie —igual que le ocurre a un motor cuando pierde piezas— se desajustan las funciones y todo empieza a operar inadecuadamente.

Los investigadores destacan la necesidad de fortalecer las medidas de control de esta invasión en el archipiélago, particularmente a través de la innovación para la contención de la expansión en Gran Canaria y el control de fronteras, trasiego de especies y mercancías en el archipiélago que evite la llegada de estas culebras a otras islas. También apelan a la ciudadanía grancanaria a colaborar con las acciones de control de la culebra real californiana además de animar a la sociedad canaria en general a ayudar al cumplimiento de la normativa en materia de especies exóticas invasoras para proteger entre todos los exclusivos ecosistemas y especies de Canarias.

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