Las condiciones climáticas actuales y futuras permiten que la culebra real de California pueda invadir todas las islas y hábitats de Canarias

El cambio climático y las especies invasoras son dos de las mayores amenazas a la biodiversidad del planeta y presentan un impacto aún más devastador cuando se combinan sus efectos. Pese a ello, se desconoce cuál podría ser la repercusión de la interacción de ambos agentes de cambio global para determinados grupos taxonómicos como las serpientes invasoras, cuyo efecto sobre la biodiversidad es devastador.

Un equipo de científicos de diversos países y gestores de Canarias, liderado por investigadores del IPNA-CSIC, ha analizado recientemente el efecto del cambio climático sobre la invasión de la culebra real de California (Lampropeltis californiae). Esta serpiente, que fue introducida en Gran Canaria como animal de compañía, se detectó en estado silvestre en 1998. Hoy en día se encuentra ampliamente distribuida por gran parte de la isla, donde el número de poblaciones de este invasor no ha cesado de aumentar. Sus efectos ecológicos suponen una seria amenaza para las especies nativas y endémicas de la isla. 

Utilizando técnicas avanzadas de análisis estadístico, los investigadores han demostrado que prácticamente la totalidad del archipiélago es susceptible de ser invadida por la culebra real de California en la actualidad. Al proyectar estos resultados a distintos escenarios de cambio climático para 2050, se observa que el cambio climático favorecería esta invasión, ya que todos los hábitats las islas presentarían unas condiciones climáticas apropiadas para la especie.

Desde el punto de vista del manejo de esta culebra, los resultados del estudio constituyen una clara voz de alarma respecto de la necesidad de implementar medidas más efectivas de control. Teniendo en cuenta que en Gran Canaria se ubica el puerto comercial más importante del archipiélago, con rutas a todas las islas y también a numerosas regiones de Europa y del mundo, este equipo de investigadores y gestores señala que es imperioso establecer medidas de bioseguridad que impidan a esta especie llegar a otras islas o regiones. Además, el estudio pone de manifiesto la necesidad de desarrollar técnicas de control que permitan impedir la expansión de la culebra en Gran Canaria, de modo que se procure evitar su incursión en los espacios de gran valor natural.

A escala global, esta investigación apoya la idea de que las predicciones realizadas para otros organismos invasores podrían no ser extrapolables a los reptiles y, en particular, a las serpientes invasoras. Estudios similares sugieren que las regiones cercanas al ecuador podrían ser menos favorables a las especies invasoras en los distintos escenarios de cambio climático. Sin embargo, este trabajo demuestra que, en el caso de la culebra real de California, la situación podría ser justo la contraria: el cambio climático propiciaría su expansión. Esto es especialmente preocupante porque la mayor parte de las regiones ecuatoriales, tropicales y subtropicales constituyen o son parte de puntos calientes de biodiversidad, es decir, regiones con una alta biodiversidad que está gravemente amenazada. Estos hotspots de la biodiversidad presentan una gran sensibilidad a los efectos del cambio climático y a la acción de determinadas especies invasoras como las serpientes. A la luz de los resultados, los autores hacen hincapié en la necesidad de analizar cuál podría ser la respuesta de otras serpientes invasoras para estas regiones tan sensibles y tan importantes para la conservación de la biodiversidad a escala planetaria.

Por Julien Piquet y Marta López Darias.

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Lampropeltis 2