Unidad del CSIC en La Palma

La relación entre el Cabildo de La Palma y el Instituto de Productos Naturales y Agrobiología (IPNA)  se plasma en más de 50 años de colaboración bilateral. El principio del actual convenio de colaboración del IPNA con el Laboratorio de Agrobiología “Juan José Bravo Rodríguez” situado en Miraflores (Santa Cruz de La Palma) proviene de 1960, cuando en un acuerdo del pleno insular se decidió crear un Laboratorio de Edafología dependiente del Consejo Superior de Investigaciones Científicas.  Posteriormente, a finales de 1963 se creó una sección del CSIC en la isla cuyas actividades serían reguladas por un Convenio suscrito por ambas instituciones y que se mantuvo por tres décadas.  

 

La finalidad de este convenio era poner las capacidades científicos-tecnológicos del IPNA al servicio del sector agrícola de la isla, muy apegada y vinculada al territorio, desempeñando una función fundamental en las vertientes paisajística, ecológica y económica, entre otras.

 

Una segunda fase de las relaciones entre el IPNA y el Cabildo de La Palma surge en el año 2000 través de un nuevo convenio de colaboración, que se tradujo principalmente en la creación de las nuevas instalaciones del Laboratorio Insular de Agrobiología de Miraflores, cuyo fin es el de establecer un grupo de investigación agraria en la isla dependiente del IPNA . El laboratorio ofrece actualmente los siguientes servicios:

  • Análisis físicos y químicos de tierras, nemátodos y aguas para uso agrícola.
  • Análisis de mostos y vinos.
  • Análisis foliares.

Todos estos servicios van dirigidos a las muestras recogidas en las Agencias de Extensión Agrarias, Cooperativas, Casas Comerciales y público en general.

 

Gracias a la colaboración entre ambas entidades, ha sido posible también la formación de nuevos doctores en cuestiones tan importantes para la Isla como la sostenibilidad del suelo, la agrodiversidad o los cultivos tropicales, estando algunos de estos trabajos unidos al propio laboratorio para proseguir su investigación. Estas investigaciones han servido, por ejemplo, para la implantación en la Isla del cultivo de las próteas o del plan de sostenibilidad de suelos.